Actinidia chinensis Planchon

Nombres relacionados: Actinidia arguta (similar), Actinidia eriantha (similar), Actinidia kolomikta (similar), Actinidia polygama (similar), grosella china (castellano), kiwi (castellano), souris vegetable (francés).
Hábitat/cultivo: Originaria del sudeste asiático. Crece de forma natural en la zona suroriental de China.
Historia/legislación: El testimonio mas antíguo del uso del kiwi, como planta frutal y ornamental, se remonta a la dinastía Ming en el 1200 a. de C. La primera reseña de sus uso como medicinal remite al 300 a. de C.
El kiwi no tuvo difusión fuera de China hasta mediados del siglo XX, que se desarrolla comercialmente en Nueva Zelanda.
Indicaciones, contraindicaciones: Además de tener más vitamina C que una naranja, el kiwi es rico en luteína, un compuesto fitoquímico que reduce el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas y degeneración macular y cataratas, ambas causas importantes de ceguera. Este carotenoide también es antioxidante, y después del maíz amarillo, una porción de kiwi (2 kiwis medianos) es la fuente más rica de luteína del mundo vegetal. Además, tiene montones de fibra soluble (diabetes, trastornos cardíacos) e insoluble (cáncer del colon, estreñimiento y divertículis). Pero no termina ahí. También “se le sale el cobre”, de mala manera. El cobre, como sabemos, es vital para el crecimiento de los niños, fortalece los huesos y hace desarrollar el cerebro y el sistema autoinmune. Tiene más potasio que el banano y controla la presión sanguínea, controla la actividad del corazón y mantiene el equilibrio de los fluidos. Además es rico en folato, magnesio y vitamina E, con lo que ayuda a la formación ósea y reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. Y es bajo en calorías y en colesterol.