Cannabis sativa

Nombres relacionados: Al kif (Marruecos), Aonopa siata (eslovaco), Bhang (hindi), Canem (catalán), Cânhamo (gallego y/o portugués), Cannabaceae (familia), Cáñamo (castellano), Chanvre indien (francés), Dagga (inglés), Diamba (inglés), Fu-Ma (chino), Ganja (inglés), Ganjah (hindi), Garsande (gallego y/o portugués), Han-Ma (chino), Hanf (alemán), Hashish (castellano), Hua-Ma (chino), Huang-Ma (chino), Huo ma ren (chino), Indian Hemp (inglés), Ithim (Marruecos), Kalamo (vasco), Maconha (inglés), Marihuana (castellano), Marijuana (inglés), Moraceae (familia), Pot (inglés), Qannab (Marruecos), Riamba (inglés), Ta-Ma (chino), Vijana (sánscrito).

Floración: Verano

Hábitat/Cultivo: Cuando y como plantar Más o menos con la primera luna creciente de marzo o abril. Si plantáis en mayo aún hay tiempo. Podéis plantar directamente en el suelo o maceta, pero casi mejor hacerlo en un vaso de papel que permita a la raíz crecer al menos unos 2,5 cm. en profundidad, ya que asegurareis que plantáis semillas en buen estado y posteriormente será muy fácil cortar el vaso y extraer la tierra como un bloque compacto para el trasplante. Hay quien pone primero la semilla a germinar en algodón para pasarla luego al vaso o directamente a la maceta o al suelo. Sobre la cantidad de agua El cáñamo necesita bastante agua, pero sin llegar a tener la tierra permanentemente empapada; como referencia observareis que con la falta de agua las hojas se caen. A partir de aquí tampoco os paséis con el agua.  Sobre la temperatura Se suele creer que cuanta más calor mejor, pero tampoco es cierto, ya que un exceso de calor (a partir de 30 grados más o menos) agobia a la planta y la deja aplatanada. De hecho no requiere temperaturas superiores a 18 grados. Sobre el sexo Es la planta hembra y no el macho la apta para el consumo. La densidad de la plantación favorece el desarrollo de las plantas masculinas, mientras que el espacio libre facilita el desarrollo de las femeninas. Todas las plantas producen tanto el encima masculino como el femenino, y son las condiciones ambientales el determinante de uno u otro sexo. Si has plantado en abril hacia primeros de junio ya las puedes distinguir. Si las hembras son fecundadas producirán semillas pero perderán potencia psicoactiva, así que si no tienes problemas para obtener semillas para el próximo año, procura cortar los machos antes de que florezcan las hembras. También puede ocurrir que la planta sea hermafrodita. Sobre el abono Si cultivas en maceta y has comprado tierra rica en nutrientes no hace falta abonar, o hacerlo muy moderadamente ya que el cultivador novato suele quemar la planta por exceso de abono, pero deberás cambiar la tierra cada año. Si cultivas en el campo, lo mejor, si se puede, es encontrar un terreno que se emplee también para otro tipo de cultivos ya que el cáñamo crece mejor en rotación con otros cultivos como el grano, las judías o los guisantes, que suponen una importante reenergetización del terreno. Si el terreno no está seriamente agotado, el siguiente método funciona bastante bien: Al principio del otoño se labra el pedazo de tierra elegido y se le cubre con una leve capa de estiércol, y se plantan a continuación las judías u otras leguminosas; al cabo de dos o tres semanas se da la vuelta a la tierra dejando enterrados los tallos y se vuelve a aplanar la tierra pisando la superficie con botas pesadas o pasando un rulo; luego se deja reposar la tierra durante todo el invierno. Al principio de la primavera se escarda el terreno, se cubre con un fertilizante orgánico como el estiércol y ya está listo para plantar. Semillas y sementera El principal enemigo de las semillas es la humedad. En un ambiente perfectamente seco mantienen su vitalidad incluso durante tres años y no se ven afectadas por el calor si no supera los 37 grados. Si la atmósfera en que se encuentren es húmeda esta temperatura desciende a los 30 grados. La mayoría de los cultivadores usan un recipiente herméticamente cerrado, como el que utilizan los fotógrafos para guardar sus películas, y lo mantienen a una temperatura constante de 25 grados aproximadamente. Tampoco es aconsejable guardar grandes cantidades de semillas juntas pues podrían calentarse. El aspecto exterior proporciona un buen número de indicaciones sobre el estado de salud de la semilla. La semilla vital es bien lisa por fuera y nada rugosa; tiene un color gris claro, gris verdoso o gris pardo, y se pone lustrosa si se la frota con las manos. Si una vez abiertas expelen un olor como de aceite rancio, seguramente son demasiado viejas; si por dentro presentan un color negro es seguro que han fermentado y no germinarán jamás; por el contrario si el interior es blancuzco y polvoriento no son muy viejas y aún pueden germinar, pero las plantas que broten serán débiles. Trasplante Durante el trasplante las plantas quedan notablemente expuestas a una serie de riesgos, así que habrá que tomar algunas precauciones: La primera hacerlo en un día nublado o al caer la tarde de forma que las raíces no se vean muy expuestas a la luz. Se procurará que el nuevo terreno sea lo más parecido al anterior; se saca la planta delicadamente con la tierra como un bloque compacto y se coloca en un agujero previamente practicado en el nuevo terreno recipiente, sea el suelo o la maceta. se procurará también no tocar el tallo, sosteniéndolo lo más cerca posible del nivel de tierra, y sin tocar nunca las raicillas ni las hojas. al depositar el bloque de tierra en el agujero se procurará enfocar la planta hacia la luz para no obligarla a un brusco movimiento fototrópico (de búsqueda de luz) que podría perjudicar el arraigamiento. el agujero debe ser lo bastante profundo como para permitir a la joven raíz extenderse en toda su longitud, pues seguramente habrá quedado algo comprimida en su lugar provisional. el terreno se reordenará de forma que el tallo quede a la misma altura del suelo que tenia anteriormente; acumular demasiada tierra alrededor del tallo puede ser peligroso. regar al finalizar la operación, a fin de facilitar la adaptación al nuevo terreno. Cuando cosechar Existe la creencia de que cuando más tiempo estén las plantas en el suelo mejor, hasta antes de que lleguen las primeras heladas, las cuales se cargarían la planta. Nada más lejos de la realidad; la planta de marihuana tiene su ciclo, llega un momento en que los cogollos están maduros y si no se cortan y se dejan más semanas a la intemperie se volverán rancios y perderán el buen gusto al ser fumados. En general, cuando los filamentos de los plumeros de las hembras pasan de blancos a marrones, más o menos al cabo de unos 6 ó 7 meses desde que se plantaron, es el momento adecuado de cortar. Si habéis plantado en maceta el ciclo de la planta será menor, al igual que su producción, y bastará con unos 5 meses. Cultivo en maceta Las macetas deberán tener, como mínimo, en el fondo, un agujero para evitar el estancamiento del agua. La maceta debe ser de material poroso, sin pinturas externas ni horneadas. antes de utilizar la maceta se mojará completamente durante media hora por lo menos. Evitar el charco de agua en el posamacetas, esto se consigue depositando la maceta sobre una capa de 1 cm. de gravilla en el posamacetas. la planta deberá tener siempre luz natural o artificial, no cambiarla constantemente de sitio mientras esté creciendo. Cuidado con los parásitos. Cuando se abone, respetar las proporciones de fertilizante; en todo caso, tener en cuenta el consejo anterior sobre abonos en maceta. si durante el crecimiento la planta se estira demasiado en busca de luz, ayúdala con un palillo a modo de muleta. Cuando la planta tenga 2 ó 3 meses, si le falta espacio (siempre le faltará en maceta y por lo tanto su crecimiento no será tanto como en el campo) trasplántala a una maceta mayor; cuanto más pueda bajar la raíz más crecerá la planta. Cada planta debe ponerse lo más lejos posible de los bordes y a una distancia de unos 40 cm. respecto de las demás. Las lombrices constituyen una inestimable ayuda; la tierra encajonada y sometida a continuos riegos se apelmaza enseguida; las lombrices la remueven, favorecen la circulación del aire y el desarrollo de las raíces. el cariño que profeséis a vuestras plantas será proporcionalmente correspondido.

Historia: Originario del Asia Central, conocido por los escitas, el Cannabis sativa se cultiva desde hace más de 10.000 años. Aparece en un tratado fitoterapéutico en China 4.000 años a.C y se utiliza como remedio curativo en Índia, China, Oriente Medio, África del Sur y Sudamérica desde hace siglos. Los asirios lo usaban como incienso y los escitas se embriagaban con los vapores que desprendía la droga al ser arrojada sobre unas piedras calientes. Se difundirá después siguiendo la expansión del Islam. Médicos británicos de la Armada de las Indias y la expedición de Bonaparte a Egipto, serán los responsables de su introducción en Europa. Se consumirá en círculos intelectuales (frecuentemente en forma de mermelada espesa, el dawamesk), y la medicina intentará usarla para diversas aplicaciones (epilepsia, migrañas, neuralgias, etc.). En 1839, el Dr. O'Shaughnessy, profesor británico en la Escuela Médica de Calcuta, publicó el primer artículo sobre las propiedades analgésicas, antiespasmódicas y relajantes musculares del Cannabis sativa. Durante los 60 años siguientes se editaron más de un centenar de estudios científicos sobre esta planta y sus propiedades. Hasta 1937 en que fue prohibido, el Cannabis era componente obligatorio en más de 30 preparados farmacéuticos en EEUU. Durante décadas todos los estudios sobre usos curativos del Cannabis fueron congelados. Ya en 1964, el químico R. Mechoulam, de la Universidad de Jerusalem, aisló el principio activo del Cannabis, el Tetrahidrocannabinol o THC, logrando explicar sus mecanismos de acción. En 1992, el mismo profesor Mechoulam aisló una sustancia producida por el cerebro humano, capaz de reproducir los efectos del THC, a la que denominó anandamida o "molécula de la felicidad", neurotransmisor cuyo estudio anuncia perspectivas muy interesantes a nivel de comportamiento neuronal. Tras referéndum celebrado en California el 8 de noviembre de 1996, se aprobó la Propuesta 215 que autoriza a médicos a recetar marihuana o Cannabis, así como a enfermeros, encargados de cierto número de pacientes, a cultivar esta planta mediante estricto control y con fines terapéuticos solamente. Su entrada en vigor a nivel federal está pendiente de ser aprobada por el Congreso de los EEUU.

Toxicidad: Tóxica

Principios activos: Se han aislado centenares de compuestos: aceite esencial con compuestos terpénicos, flavonoides, azúcares, ácidos grasos, espiro-indanos fenólicos, dihidroestilbenos, compuestos nitrogenados. Los más interesantes son los cannabinoides (alrededor de setenta) que son terpenofenoles clasificados según su estructura; los principales son: el tetrahidrocannabinol (THC), benzotetrahidropiránico; el cannabinol (CBN), dibenzopiránico y el cannabidiol (CBD), difenólico.

Indicaciones, contraindicaciones: Sedante, narcótico, hipnótico, antiinflamatorio, diurético. Patologías para las que ofrece un valor curativo: Reduce el glaucoma. Efectos secundarios quimioterapia y radioterapia (evita las náuseas y vómitos, estimula el apetito y reduce el malestar). Asma, actúa como broncodilatador. Epilepsia y espasmos (convulsiones), actúa como miorrelajante. Anorexia y depresión, estimula el apetito y desinhibe el comportamiento. Mitiga el dolor de parto y menstruación. Dependencia a opiáceos y alcohol: ha mostrado eficacia en desintoxicaciones. Los preparados con cáñamo son incompatibles con los ácidos. Efectos primarios: sequedad de boca, dilatación de pupilas, ligera taquicardia, posible hipotensión, hipoglucemia, euforia, momentánea confusión mental, sensación de hambre, desinhibición. Todos estos efectos remiten a los pocos instantes y ninguno es irreversible.

Medicina tradicional china: bazo, estómago e intestino grueso. Para restreñimiento seco en personas mayores. No usar si hay diarrea.

Se usan sus hojas y frutos. El hachís, más psicoactivo, es la resina secretada por la planta. El contenido de THC en un "porro" va de 2 a 10 mg. Un 50% se absorbe por inhalación y otro 25% de éste se expulsa con el humo. Sus efectos aparecen a partir de 0,05 mg por kilo de peso.

Otros usos: Los tallos se han usado para la fabricación de tejidos y otros productos de trenzado: alfombras, tapices, cuerdas. De las semillas se obtiene un aceite secante usado en la fabricación de pinturas y barnices. En la India preparan una bebida con las hojas. Las partes superiores de las plantas femeninas permiten obtener diferentes compuestos psicoactivos: marihuana, kif, hachis.

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